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La medalla de plata se la llevan los bonos de Automotora Gildemeister: se desplomaron el lunes, luego de que la empresa reportó pérdidas por segundo trimestre consecutivo. Los bonos, parte de una emisión de US$ 300 millones de este año, se transan con un descuento de 34% y a una tasa de 13,5%, de acuerdo a datos del terminal Bloomberg.
Inversionistas que compraron los bonos de Gildemeister apostaron a que el boom automotriz chileno los beneficiaría. La empresa sigue perdiendo plata a pesar de que las ventas en Chile se dispararon 19% en los 9 meses de este año. La empresa perdió US$ 4,6 millones y tiene niveles de apalancamiento elevados.
“Esta empresa jamás debería haber salido al mercado”, dice Wilbur Matthews, CEO de la gestora de fondos Vaquero Global Investments, de San Antonio, Texas. “El mercado estaba tan desesperado por rentabilidad que no chequearon bien a la empresa”, explicó en una entrevista con Bloomberg.
A Ricardo Lessman, gerente general de Gildemeister y socio controlador, se le critica por haber gastado la gran mayoría de las utilidades del año pasado en dividendos de US$ 85.8 millones para él y sus socios, mientras al mismo tiempo endeudaba a la empresa. También se le critica gastar US$ 60 millones en una nueva oficina que incluye cascadas artificiales y un helipuerto.
La empresa dice que los resultados fueron adversamente afectados por la debilidad del peso y que siguen confiados en que están bien posesionados para generar retornos favorables.