2
« Último mensaje por Bozon en Ayer a las 22:02:50 »
Está muy complicada la cosa. Nunca antes ha subido tanto de un solo golpe.
Es un fenómeno global. Lo que estamos viviendo acá lo están viviendo casi todos los paises que importan combustibles y es algo que ningún gobierno puede controlar. No se puede poner un subsidio cuando la duración del conflicto y los montos a los que puede escalar el precio son totalmente inciertos y, si para financiarlo tienes que tomar deuda, menos aún. No hay ningún presupuesto que pueda resistir eso.
Chile ya esta con una situación fiscal muy negativa. 43% del PIB de déficit dejó el gobierno de Boric. Tomar más deuda es suicida ya que la calificación de riesgo del país se deteriora, te suben los costos del financiamiento, baja la inversión extranjera y una parte relevante de los impuestos recaudados se terminan llendo en pago de intereses, lo que genera más déficit y descontento por que se terminan reduciendo presupuestos de programas sociales, OOPP, jubilaciones, reajustes de EEPP, etc. para no caer en default.
En mi opinión, la decisión del gobierno de Kast de dejar que el precio internacional se traspase es la correcta en este caso. Es el mal menor. Ciertamente impulsará la inflación, pero eso es imposible de controlar localmente porque es una inflación importada por causa de un elemento de primera necesidad y cuya demanda es bastante inelástica (habrán viajes que la gente no hará por ahorrar combustible, pero la gran mayoría de los traslados se tiene que seguir haciendo igual).